Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China volvieron a estallar tras el colapso de las negociaciones entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la empresa china ByteDance, propietaria de TikTok. La ruptura del intento de acuerdo para evitar la prohibición de la aplicación en suelo estadounidense ocurrió luego de que el gobierno chino no diera su aprobación final, en respuesta al nuevo paquete de aranceles impuesto por Washington.
Desde hace meses, TikTok ha sido el centro de una disputa entre los gobiernos de ambas potencias. En abril de 2024, el entonces presidente Joe Biden firmó una ley que obligaba a ByteDance a vender sus operaciones en EE.UU. en un plazo de 270 días, bajo el argumento de proteger la seguridad nacional. Trump, quien retomó el poder en enero de este año, heredó ese mandato y buscó concretar un acuerdo antes del 5 de abril.

La propuesta más avanzada contemplaba la creación de una nueva entidad con sede en Estados Unidos, mayoritariamente controlada por inversionistas norteamericanos, mientras que ByteDance mantendría una participación menor al 20 %. Trump incluso estaba listo para firmar una orden ejecutiva que diera 120 días adicionales para cerrar la transacción. Sin embargo, el consenso se desmoronó a último momento.
El principal obstáculo fue la negativa del gobierno chino a aprobar el acuerdo. De acuerdo con información de Bloomberg, Beijing reaccionó con molestia ante la imposición de nuevos aranceles por parte de Trump, quien aumentó las tasas a productos chinos hasta un 54 %. En respuesta, el vocero de la Cancillería china, Lin Jian, declaró que estas medidas “solo causarán agitación e inestabilidad”.
El fracaso en las negociaciones también impactó en los mercados financieros. Wall Street vivió este viernes su peor jornada desde la crisis del covid-19 en 2020, con caídas generalizadas atribuidas a la incertidumbre comercial entre las dos mayores economías del mundo.
Por ahora, Trump ha extendido el plazo original de desinversión en 75 días más, buscando ganar tiempo para que las partes lleguen a un acuerdo. ByteDance confirmó que las conversaciones continúan, aunque advirtió que hay “asuntos clave por resolver” y que cualquier decisión debe cumplir con las leyes chinas, que limitan la exportación de algoritmos.
En medio de este escenario tenso y cambiante, el futuro de TikTok en Estados Unidos permanece incierto. La aplicación, usada por más de 170 millones de estadounidenses, se ha convertido en un punto de fricción geopolítica que podría redefinir el rumbo del comercio digital global.

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